La actividad económica en Rosario disminuyó 7 por ciento en mayo, respecto del mismo mes del año pasado, y cayó otros tres puntos porcentuales más en junio, de acuerdo con el volumen de facturación que registra la Municipalidad. Pese a ello, el movimiento experimentó un repunte de 2,2% respecto de la performance del mes de abril. No obstante, el funcionamiento de la economía local entre enero y mayo es 7,7% menor que lo percibido en el mismo período del 2018.

El comportamiento demostrado hasta ahora por el conjunto de la economía formal rosarina -industria, comercio y servicios- sigue por debajo de las cifras del año pasado. Comparando mes a mes, entre 2019 y 2018, la actividad siguió achicándose desde setiembre del año pasado. Solo hay un dato que permite inferir acaso que la desaceleración pareciera amesetarse a veces. Es que tanto en febrero (2,68) como en mayo (2,20) la actividad comercial e industrial facturó mejor que el mes anterior. 

El informe se nutre de las declaraciones juradas que los contribuyentes presentan cada mes al Régimen General del Derecho de Registro e Inspección. Queda excluido de esta medición los que aportan por Régimen simplificado, que pagan un monto fijo cada mes y no declaran lo facturado. 

La construcción también experimentó una retracción.
La construcción también experimentó una retracción.

Al desagregar de acuerdo a los grandes rubros, el retroceso de 7 puntos en mayo está dado como promedio de los siguientes sectores:

Industria manufacturera: facturó 12,9% menos que en mayo de 2018, y en el acumulado del año su retroceso ha sido de 13,6%.

Construcción: -5,4% intermensual, y -10,2% respecto del acumulado enero-mayo 2018.

Comercio: -5,8% intermensual, y -6,7% del período enero - mayo.

Servicios privados: -5,3% intermensual, y -2,8% en el período enero - mayo 

Vale señalar que esta medición excluye las actividades primarias porque su incidencia es poco significativa. En general, consiste en oficinas administrativas de empresas que no poseen actividad en la ciudad.

La economía rosarina se integra fundamentalmente de los sectores referidos antes: comercio (40%), servicios privados (35%), industria (20%), construcción (4%).

En los registros difundidos este lunes por la Secretaría de Producción municipal, destacan algunos rubros puntuales cuyo achicamiento es notorio y más grave que otros. Algunos de ellos son los siguientes, y entre paréntesis se consigna el porcentaje que el volumen de su facturación perdió en el período enero - mayo, comparado con el mismo período del año 2018:

Venta, mantenimiento y reparación de vehículos (-23,3%)

Vehículos y equipo de transporte (-26,7%)

Petróleo, productos químicos, caucho y plásticos (-16%)

Textiles, confecciones y cuero (-20,8%)

Metales, productos de metal y maquinaria.

Mientras tanto, la cartera municipal adelantó proyecciones del próximo estudio, referente a la actividad económica registrada en junio. La variación interanual arroja una disminución del 12,22%, y de 2,94% respecto del mes anterior. En esa tendencia, el primer semestre de 2019 habrá mostrado una desaceleración económica en Rosario del 7,8%.