La Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) dio a conocer esta semana la reglamentación para el régimen de Incentivo a la Inversión, Construcción y Producción Argentina promocionado por el gobierno nacional. La iniciativa permite un blanqueo de ahorro en dólares o en pesos con el objetivo de que sean direccionados a obras en el ámbito privado.

El ministro de Economía, Sergio Massa, viene impulsando la prórroga de este proyecto (que dejó de tener vigencia) al considerar que se trata de un sector generador de empleo y dinamizador de la actividad económica. El incentivo llegará al punto de no pedirle a los inversores que declaren impuestos como Ganancias, Transferencia de Inmuebles, Créditos y débitos en cuentas bancarias, IVA, Bienes Personales y Contribución especial sobre el capital de las cooperativas.

La ley habilita la declaración voluntaria de tenencia en moneda nacional y extranjera hasta el 17 de agosto de 2023 para la realización de inversiones en desarrollos inmobiliarios. El objetivo oficial es, según Massa, que al cabo de los próximos doce meses se llegue a 450.000 trabajadores registrados (20.000 más que en la actualidad) y más de 1,5 millón de metros cuadrados construidos.

Si bien los beneficiarios estarán eximidos de los impuestos mencionados, deberán rendir una alícuota del 5% que crecerá en función de un cronograma con vencimientos predeterminados. Se aplicará el 5% para quienes blanqueen hasta noviembre de este año, con fecha de acreditación entre el 22 de este mes y el 20 de noviembre. Para el período que va del 21 de noviembre al 19 de febrero del año que viene la alícuota sube al 10%, y a partir del 20 de febrero del 2023 ya será del 20%.

Dólares, pesos y la posible especulación

La prórroga a la Ley otorga la posibilidad de blanquear pesos o dólares que no hayan sido declarados hasta marzo de 2021. Los fondos que se declaren deberán afectarse, únicamente, al desarrollo o la inversión de proyectos inmobiliarios en el país que se lleven a cabo con anterioridad al 31 de diciembre de 2024.

Los beneficiarios deberán depositar esos fondos en una Cuenta Especial de Depósito y Cancelación para la Construcción Argentina y podrán ser aplicados, transitoriamente, a la compra de títulos públicos nacionales; luego se deberán afectar al desarrollo o la inversión en proyectos inmobiliarios en el país.

Por otra parte, la iniciativa genera una incógnita sobre las maniobras especulativas que puede provocar por parte de los blanqueadores. Es que aquellos que cuenten con montos en dólares deberán cambiarlos al oficial para ingresar al plan. 

Esto supone que muchos apelarán al cambio de esos dólares en el mercado informal, para obtener mayor ganancia en ingresar al plan con mayor cantidad de pesos. En caso de que haya un importante volumen de beneficiarios que apueste a esta vía, podría generar una presión sobre el mercado cambiario paralelo.