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El 2018 empezó con aumentos y nuevos tarifazos. En Rosario, los incrementos alcanzan al transporte público (colectivos y bicicletas), energía eléctrica, combustible, peajes, estacionamiento medido y prepagas, entre otros rubros. La nueva escalada de precios menguará aún más el poder adquisitivo de asalariados, pensionados y beneficiarios de asignaciones sociales, quienes a lo largo del año --según todas las estimaciones-- percibirán actualizaciones de sus haberes por debajo del índice de inflación.

Las estadísticas que ya están sobre la mesa dan cuenta de un deterioro muy significativo en el poder de compra de la mayoría de los rosarinos. La última medición de la canasta básica del  Centro de Estudios Sociales y Acción Comunitaria (Cesyac) arrojó que el gasto de una familia tipo (dos adultos y dos chicos) fue en el mes de noviembre de 27.209,48 pesos.

De ese total, el 28% se destinó a los productos de consumo masivo (7.693,37) y el 72% restante a los servicios básicos para el hogar (19.516,11).

Si se compara estos valores con los de la planilla de noviembre de 2015, se advierte que el costo de vida de los rosarinos subió un 95% en los últimos dos años. En aquel entonces, se necesitaban 13.984 pesos para cubrir los gastos mensuales. Se destinaban 4.245,80 pesos a  productos (30% del total) y 9.738,66 a servicios (el 70% restante).

En julio de 2016, Rosarioplus.com hizo la misma comparación, aunque en aquella oportunidad el incremento respecto al mismo mes de 2014 fue del 80%. Ahora, la diferencia ya roza el 100%.

El porcentaje impacta aún más al revisar las planillas de noviembre 2015 y 2013. El salto de precios en esos dos años fue del 59%, de 8.766 pesos a 13.984.

Los valores de antes y los de ahora

El informe del Cesyac incluye los productos de consumo masivo (alimentos, bebidas y productos de limpieza) y los servicios básicos para el hogar (alquileres, impuestos, servicios y transporte)

Desde hace 89 meses de manera ininterrumpida se relevan 40 firmas, entre las que se encuentran comercios y empresas radicadas en la ciudad, las cuales fueron visitadas o encuestadas telefónicamente, incluyendo 50 productos y 19 servicios.

En noviembre de 2017 se destinaron 7.019 pesos a servicios para las personas (medicina prepaga, telefonía, medicamentos, colegio, etc); 6.776 pesos al alquiler, 2.586 para servicios de vivienda (luz, agua, gas, internet, cable y telefonía fija); y 3133 para transporte.

Hace dos años, los montos fueron de 3.524 pesos; 3.388; 985; y 1839, respectivamente. El incremento más fuerte se dio en los servicios para el hogar con una suba del 160%.

Los aumentos también son muy significativos en el otro grupo, el de los productos. La última planilla arroja un gasto de 2.446 pesos en comestibles (arroz, aceite, azúcar, café, leche, huevos, etc.); 2.427 en carnes; 1.150 en bebidas; 1.120 en frutas y verduras; y 537 en productos de limpieza.

En 2015, las erogaciones fueron de 1.337 pesos; 1.484; 451; 645; y 286, respectivamente. La diferencia de precios es bien contundente en el detalle de los productos. Por ejemplo, el aceite de girasol (litro) pasó de los 16,50 pesos a los 49,90; el café (kilo) de 21,60 a 42,90 y la leche (litro) de 10,50 a 21,50.     

En el rubro carnes, la tapa de asado (kilo) antes de conseguía a 69 pesos en los supermercados locales y ahora hay que pagar 110. El pollo pegó un salto de 19,90 a 40,60.

Una gaseosa de primera marca costaba en noviembre de 2015 cerca de 19 pesos. Hoy, el mismo producto supera la barrera de los 35 pesos. La pasta dental y los tomates, por citar otros ejemplos, sufrieron una variación similar. De 6,60 pesos a 22,80 en el primer caso y de 15,90 a 31,90, en el segundo.