Los resultados de la última encuesta de Unión Industrial Argentina (UIA), arrojaron resultados positivos; el 63% de las industrias del país aumentaron o mantuvieron en enero sus ventas en el mercado interno en comparación con el promedio del último trimestre del 2020.

Mediante un comunicado, la entidad que acapara a los industriales, sostuvo que sobre un cuadro de 750 empresas relevadas, el 37 por ciento informó que logró mantener el nivel de operaciones, en tanto, el 37% restante observó una disminución en sus ventas. Además, en lo que concierne a la producción, el 25% sostuvo que se incrementó en enero respecto al último trimestre de 2020, el 41% sostuvo que no mostraron cambios en la cantidad de manufacturas y el 34% restante advirtió una disminución.

Otro tema de que trata el relevamiento son las ventas externas donde se pudo dilucidar que el 27% de las empresas encuestadas indicó que sus ventas se redujeron con respecto al promedio del cuarto trimestre 2020. En ese sentido el director del CEU, el economista Pablo Dragún, destacó en declaraciones a Télam que el relevamiento "muestra que a medida que se consolida la apertura de la economía y empieza cierto ciclo de recuperación, se advierte una perspectiva más positiva, aunque aún no se da ni en todos los sectores ni en todas las empresas".

"La demanda de bienes industriales empieza a crecer un poco más, incluso en términos interanuales, pero se conservan dificultades en términos de gestión de la pandemia y de la macroeconomía", reseñó el analista al señalar que, no obstante, "más de la mitad de los empresarios espera estar mejor este año".

Esa perspectiva no se termina de reflejar en las contrataciones de personal, aseguró el economista,  y dijo: "Muchas de las empresas que están creciendo en producción y ventas prefieren no apurar la incorporación de nuevos trabajadores ante la posibilidad de una regresión del incipiente ciclo positivo y por las limitaciones de un mercado laboral marcado por medidas adoptadas en lo peor de la crisis".

Otros valores que surgen de dicha encuesta tienen vínculo con los costos que se sumaron por la implementación de los protocolos Covid. Además del alto ausentismo que generó y genera la pandemia como consecuencia directa a dispensas de trabajadores consideradas de riesgo; y también la necesidad de financiamiento a tasas de interés más atractivas, en algunos casos largamente por encima de la inflación proyectada.

Este conjunto de factores también aporta a "demorar la decisión de inversiones, ya que si bien el ciclo actual de recuperación lo justificaría, la incertidumbre del mediano y largo plazo llama a la cautela", consideró Dragún.

“Luego de un 2020 atravesado plenamente por las consecuencias económicas y operativas de la pandemia, en enero de 2021 se registró una mejora tanto de los indicadores de producción como de ventas, en línea con la recuperación de la producción de fines de 2020”, sostuvo el trabajo de la UIA.

En cuanto a las expectativas, se ponderó que “si bien el 36% espera que la situación económica del país mejore en el próximo un año (solo el 11% indicó que la situación había mejorado en el último año), las cifras son mejores a nivel empresa y sector, con un 50% de empresas con expectativas positivas”.

Asimismo, se resaltó que con el recupero de la actividad se dinamizó el funcionamiento de la cadena de pagos aunque persisten demoras ya que “el 22% de las empresas afirmó que no pudo pagar impuestos, el 14% los compromisos financieros, el 9% no pudo pagar a proveedores, el 9% no pudo afrontar tarifas de servicios públicos, y el 4% salarios”. También se concluyó que a pesar de que un 43% de las empresas tuvo mayor necesidad de financiamiento, “sólo el 38% del total pudo acceder al monto necesitado”.

Por último, la encuesta “identificó nuevas dificultades asociadas a los mayores tiempos de entrega de proveedores, al elevado porcentaje de trabajadores dispensados, a la incertidumbre macroeconómica y las regulaciones laborales”, señaló la UIA.