La cuarentena deja su marca en el consumo de los hogares santafesinos, y no necesariamente para peor. Un relevamiento de un centro de estudios económicos expone esas particularidades que quedaron a la luz en julio, ya con cuatro meses de pandemia declarada en la provincia de Santa Fe. Aumentaron de manera ostensible las ventas de bolsas de cemento, lo cual hace pensar a los encuestadores en que alguna parte significativa de la población ha decidido invertir en arreglos hogareños el dinero que no destinó a viajes, salidas recreativas y otros fines clausurados en estos tiempos por la emergencia sanitaria imperante. No obstante, el informe también apunta una disminución interanual en el consumo en supermercados, y también en el patentamiento de autos. Pero registra el incremento del consumo de energía eléctrica domiciliaria, consecuencia previsible de la mayor permanencia de la ciudadanía en sus casas.

Son las conclusiones más salientes del informe sobre variables de consumo a cargo del centro de estudios Scalabrini Ortiz (CESO). El análisis examina el patentamiento de autos, ventas en supermercados, consumo de cemento, de energía elétrica, créditos al consumo e Índice de Confianza del Consumidor.

"A partir del 20 de marzo, con el decreto del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), los hogares –introduce el estudio económico– pasaron a tener un rol central no solo como espacios de consumo sino también de producción remunerada. Además, la nueva disponibilidad de tiempo dentro del hogar impactó sobre los hábitos de las familias y las formas de consumo cotidiano. Muchas personas se volcaron a retomar reformas que tenían pendiente realizar en sus viviendas y se dio un “renacer” de aquellos hobbies relacionados a la generación de productos “hechos en casa”.

(fuente Centro de Estudios Económicos Scalabrini Ortiz)
(fuente Centro de Estudios Económicos Scalabrini Ortiz)

La economista María Celina Calore coordinó el equipo del Ceso que elaboró el informe: "Hay un sector de la población que en pandemia siguió y sigue cobrando su ingreso, probablemente sean los menos, pero que sus consumos se redujeron a lo esencial porque justamente no se puede hacer turismo ni esparcimiento. La gastronomía está abierta hoy pero la gente tiene mucho reparo en salir. Entonces hay un sector de la población que hizo un ahorro y se volcó a refacciones de su hogar o a comprar equipamiento, por ejemplo como bien lo sabe la industria del mueble, hoy en un repunte muy importante".

"Pero para explicar este concepto del hogar como centro de producción –agregó– es que otro sector que se quedó sin ingresos aprovechó para buscar su subsistencia y empezó a cocinar para vender, encaró emprendimientos diversos con lo que sabe hacer o con su hobby, coser, artesanías, fabricación de muebles", dijo.
 

El hogar en el epicentro

A partir del inicio del ASPO los hogares pasan a ocupar un rol central en la economía al convertirse en el espacio físico en el que se generan la mayoría (si no todos) los consumos de las familias al mismo tiempo que la producción. Por este fenómeno se explican los mayores consumos de electricidad, artículos del hogar y algunos alimentos. Cabe preguntarse también si estos nuevos hábitos, que permitieron en muchos casos destinar más tiempo a aquellas reformas que se tenían pendiente realizar en los hogares, sería una de las causas del aumento en el consumo de cemento en bolsas.

En términos reales, las ventas de los supermercados siguen a la baja: En junio la baja fue del 15,3% interanual en la provincia de Santa Fe. Pero aquí vale reparar en lo que insinúan algunas tendencias. El rubro que más creció en ventas de supermercado en términos nominales fue el de “Electrónicos y artículos para el hogar” (60%). Le siguieron “Carnes” (41%) e “Indumentaria, calzado y textiles para el hogar” (39%). Los rubros que menos crecieron fueron “Alimentos preparados y rotisería” (-38%), “Panadería” (3%) y “Lácteos” (20%).

"Vemos que hay una fuerte pérdida de poder adquisitivo que lleva incluso a achicar en compra de alimentos. Hay un sector que ahorró, pero otro tuvo el IFE y nada más, y lo volcó a lo esencial. Eso tal vez hace que la venta en supermercados no aumente. Previo a la pandemia, sí se había notado un repunte apenas el gobierno lanzó la tarjeta Alimentar. Pero los precios siguen estando muy alto", analizó la economista consultada por RosarioPlus.com

Revoque fino 

El resumen del informe económico muestra un aumento interanual del consumo de cemento en julio, luego de 13 meses de caídas consecutivas. La recuperación viene por el lado de un mayor consumo de cemento en bolsas (25% interanual), directamente relacionado con las obras privadas de pequeña y mediana escala, es decir, los arreglos hogareños.

Tras el extraordinario rebote del mes de junio, el patentamiento de autos volvió a caer: se vendieron 3.526 unidades, 18,7% menos que el mismo mes del año anterior.

El consumo residencial de energía eléctrica se recupera por la mayor permanencia en los hogares: Si bien se observan caídas en el consumo de Grandes Usuarios (-12,8%) y el No Residencial Mayor o Igual a 300kw (-10,9%), el consumo total se ve sostenido por un aumento del Consumo Residencial (7,9%) y del No Residencial Menor a 300kw (3,4%).