Referentes de bares y restaurantes autoconvocados de Rosario protestaron en las puertas de la Gobernación provincial este miércoles al mediodía bajo el slogan “seguimos pagando los platos rotos”, por lo que volvieron a estrellar platos contra el piso como hace dos semanas, para reclamar ayuda estatal para su subsistencia.

Los comerciantes de la gastronomía rosarina reclaman la extensión del horario de atención pero también “una ayuda real para evitar más cierres y pérdidas de puestos de trabajo”.

El referente de los bares y dueño de Gorostarzu, Jorge Sauan, explicó a Rosarioplus.com que “es un reclamo al gobierno provincial para que los gastos los paguemos entre todos, no nosotros solos, que en el mejor de los casos trabajamos con el 50 por ciento del aforo desde el 20 de marzo”.

El reclamo es también abrir hasta más tarde (porque el 80 por ciento de clientes suele consumir por la noche), así como “tener una ayuda de asistencia al personal, un subsidio para pagar los alquileres y una ayuda en los servicios de agua y gas”.

Al comienzo de la pandemia, recordó Sauan, “por abrir 4 horas podíamos negociar el alquiler, pero hoy los horarios que trabajamos no nos permite solventar los gastos que tenemos de sueldos y alquileres, y tampoco son horarios que sirvan”.

Sobre la asistencia al personal, aclaró que “se está instrumentando 10 mil por empleado desde Provincia, que aún no salió (y será solo por tres meses), aparte del Repro 2 que no se clasifica todos los meses. Es una ayuda importante pero que aún no fue garantizada”.

Además reclamó una dispensa en el pago de los servicios. "El gas es una empresa privada, pero el agua y la EPE, cuyo gasto es fijo, son del Estado. Estamos pidiendo tarifa diferencial o una ayuda que no está instrumentada todavía”, dijo Sauan.

Lo que reclaman “es una ayuda en el pasivo que generamos los últimos meses, porque ya se cerraron más de 100 bares, 5 mil puestos de trabajo, y en todas partes del mundo brindan ayudas, créditos blandos”.

Sauan destacó que hace un mes se elevó un petitorio con todos los reclamos y que en una reunión el martes con el ministro de producción Costamagna, donde para sorpresa de todos “él no tenía idea de nuestro petitorio. El problema es que no se lo elevaron”.

“En marzo nos dijeron estamos instrumentando la ayuda, y desde entonces les dije que esto ya no es un diálogo sino un reclamo. Porque 12 meses nos parece demasiado tiempo”, finalizó.