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Los trabajadores de Cargill, una de las multinacionales más poderosas en la comercialización de granos y mercancías agrícolas, llevan varias semanas en crisis. Pero no aflojan. Su "plan de fin de semana largo" será seguir en la lucha y este martes, a las 15, se reunirán en la puerta de la fábrica en Villa Gobernador Gálvez en señal de apoyo a lo despedidos. Habrá mateada y música de la mano de Farolitos. 

"En la lucha por la reincorporación de todos los trabajadores es importante seguir demostrando la unidad y lo mejor es hacerlo en familia", comunicaron los trabajadores. La cita es en Solís 822 bis, donde acampan los 33 despedidos por una de las firmas que más factura. 

Los números son claros. Según los últimos números brindados por la Bolsa de Comercio de Rosario, la planta que tiene Cargill en Alvear (Punta Alvear) ocupó en 2017 el primer lugar en el ranking de exportaciones. Embarcó 3,8 millones de toneladas de granos, un 25% más que 2016 y un 121% más que en 2015. En tanto, según la web oficial de la empresa, las filiales distribuidas a lo largo de 70 países facturaron 109.700 millones de dólares en ventas, con ganancias operativas por 3.040 millones y ganancias netas de 2.840 millones. Cinco años atrás, en 2012, la cifra fue bastante menos, superando apenas los 1.700 millones.

A pesar de estas cifras, la multinacional despide sin miramientos en el sur del Gran Rosario. A fines de enero se anunciaron 44 despidos, aunque finalmente fueron 33 (11 operarios aceptaron retiros voluntarios).  La intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe derivó en una conciliación obligatoria, pero vencido el plazo Cargill avanzó con las cesantías.

El sindicato de Obreros Aceiteros de Rosario, en altera por estos días por diversos conflictos, pidió la inmediata reincorporación. La empresa clausuró el diálogo e impidió el ingreso de estos trabajadores, que este sábado piden la compañía de todos para que el reclamo no pierda fuerza.