Un estudio sobre la evolución del poder de compra popular, sobre la base del salario mínimo vital y móvil (SMVM) expone con crudeza cómo en dos meses de gestión el gobierno de Javier Milei y La Libertad Avanza erosionó la posibilidad de consumo familiar con una intensidad y una velocidad inédita en la historia del país. 

El informe pertenece al Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE), dirigido por el economista rosarino Sergio Arelovich.

Desarrolla cómo el poder adquisitivo del SMVM cayó por debajo del que estuvo vigente durante la década del '90, cuando había permanecido congelado a niveles intolerables para la mayoría. 

El anuncio de aumentarlo un 15,1% en febrero para llevarlo a $180.000 y un 12,7% en marzo para llevarlo a $202.800, consolida la brutal pérdida de valor ocurrida en los meses de enero y febrero, con más de 50% de inflación acumulada y sin aumento nominal del SMVM. 

En el mejor de los escenarios imaginados para la economía nacional, los aumentos solo compensarán la inflación de febrero y marzo. Lo perdido, perdido. 

El poder de compra del SMVM en 2015 fue el doble del promedio de la década de 1990. El actual, es menos de la mitad del de 2015.

(fuente M.A.T.E.)

En 2015, con el ingreso de dos salarios mínimos, una familia de 4 personas alcanzaba a salvarse de la línea de pobreza (el SMVM cubría el 50% de la canasta de pobreza). Al terminar el gobierno de Mauricio Macri, ya hacían falta 3 salarios mínimos. La cobertura había caído a 35% de esa canasta). 

Durante el gobierno de Alberto Fernández, 3 salarios mínimos dejaron de ser suficientes porque la cobertura cayó al 31% de la canasta de pobreza, y en el primer trimestre de 2024, una familia ya necesita 5 salarios mínimos para evitar la línea de pobreza. La cobertura hoy del SMVM tocó fondo: alcanza solo al 21% de la canasta de pobreza. 

Es la primera vez en la historia argentina que dos SMVM no alcanzan a cubrir la canasta de indigencia. Todo un record. 

Si bien durante los últimos ocho años un hogar de 4 integrantes con dos SMVM era un hogar pobre, al menos no era un hogar indigente. Entonces podía cubrir, con algo de margen, la canasta alimentaria. 

A partir de este enero 2024, ese hogar cayó por debajo de la línea de indigencia: dos SMVM solo cubren el 88% de la canasta alimentaria. 

Los observadores del MATE llegaron a cuantificar las pérdidas por la caída del salario en diciembre de 2023, luego de la brutal devaluación aplicada por el ministro Luis Caputo: $1.128.278.000.000 ($1,13 billón de pesos) que se retiraron del bolsillo de trabajadores registrados y en negro, del sector privado y público. 

También estimaron que la pérdida de recaudación fiscal por aportes y contribuciones ascendió a 390.202.000.000 pesos; y $109.744 millones fueron las pérdidas de obras sociales sindicales y estatales. 

Por lo tanto, concluyen estos analistas, la suma del dinero perdido en la licuación salarial (transferencia de recursos) asciende a 1,65 billón de pesos, una ganancia extra para compañías exportadoras, alimenticias, y energéticas, entre otras.