Las claves para cuidar los pies al hacer deporte

Con la llegada del calor, son cada vez más quienes retoman las actividades deportivas al aire libre, pero pocos son los que saben cómo cuidarlos luego del entrenamiento para mantenerlos saludables

Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Facebook Mesenger Compartir en Facebook Mesenger
1

Aliviar la maltratada piel de los pies

null

Mantener los pies suaves e hidratados es esencial para su correcta salud, y pocos son los que prestan atención a esto. Limar durezas y asperezas es fundamental para que no se hagan callos y grietas en la piel.

Se recomienda exfoliar el talón una vez por semana, para eliminar las células muertas acumuladas y devolver la suavidad. Las limas electrónicas con forma ergonómica permiten quitar de manera progresiva las callosidades, gracias a sus partículas microabrasivas, obteniendo mejores resultados en menos tiempo.

Humectar e hidratar los pies es un hábito clave que debe realizarse todos los días ya que permite que la piel se regenere. Lo mejor es usar crema especializada para pies cada día, luego de bañarse o antes de ir a dormir, como rutina.

Compartir
2

Encontrar la pisada correcta

null

Si la forma de pisar es importante en cualquier persona, es todavía mucho más importante para un deportista ya que la intensidad y la cantidad de paso es aún mayor. Por eso, recurrir a un traumatólogo y asegurarse de que la pisada es correcta es el primer paso al comenzar un deporte.

Observar el desgaste y la deformación del calzado es otra forma de corroborar periódicamente la forma de la pisada. Además, es importante no descuidar heridas o ampollas, por más pequeñas que sean ya que pueden provocar infecciones y molestias no deseadas.

Compartir
3

Tener un buen calzado es salud asegurada

null

Al caminar, ejercemos sobre nuestros pies una presión equivalente a tres veces nuestro peso corporal, por lo que entrenar con el calzado adecuado es esencial para amortiguar las contusiones típicas de correr, frenar y saltar.

Lo más importante es que se adapten a la forma del pie, en largo, alto y ancho para sostenerlo y dejarlo respirar. Un buen tip es comprar el calzado a última hora del día, cuando los pies se encuentran algo hinchados y corroborar que los dedos puedan moverse libremente sin tocar la puntera. Además, es recomendable que tengan una base sólida y buen apoyo para garantizar una pisada firme y segura. Se recomiendan las zapatillas acordonadas que permiten un mejor agarre.

Compartir
4

No olvidar la higiene

null

Luego de realizar actividad física, es necesario estirar los pies al igual que el resto del cuerpo, tanto los dedos como el empeine. Si es posible, se recomienda sumergirlos en agua fría durante un rato para desinflamarlos.

Al momento de la ducha, lo mejor es usar un jabón neutro y lavar con detenimiento cada zona, especialmente entre los dedos. El secado es tan importante como el lavado. El exceso de humedad favorece la aparición de hongos, bacterias y el tan temido “pie de atleta”.

Otro buen tip es evitar los lavados con agua caliente antes del entrenamiento que debilitan la piel y aumentan el riesgo de aparición de ampollas.

Para eliminar el acceso de sudoración, lo mejor es utilizar plantillas absorbentes, desodorantes especiales y airear el calzado para que se seque bien.

Compartir
5

Recortar las uñas es fundamental

null

Una parte del cuerpo a la que solemos prestar atención en las manos pero no ocurre lo mismo en los pies. Para evitar que se enganchen y se quiebren, lo mejor es cortarlas de forma recta, limarlas para eliminar picos y asegurarse que no queden cortas las esquinas para que no se encarnen.

Las uñas largas son enemigas de los deportistas ya que rozan la puntera de la zapatilla y pueden ponerse negras.

Aunque la periodicidad depende de cada uno, se recomienda cortarlas cada diez o quince días.

Compartir

Seguí leyendo