Tres puntos de vista sobre la peor tragedia

En la previa al segundo aniversario de la peor tragedia registrada en la ciudad, Rosarioplus.com propone una serie de notas diarias que, a través de diferentes voces, buscan recordar y reflexionar sobre lo ocurrido

Un estruendo. Una urgencia. Un tuit. Una noticia. Un segundo. Un punto de quiebre. Una bisagra entre la armonía del pasado y el terror de lo que va a venir.  Una tragedia que se anunció con sonidos y aromas. Un olor a gas penetrante que se percibió a más de media cuadra. Un pitido constante que permitió que muchos pudieran correr hacia ningún lado. Y el punto de vista. El roce de la tragedia que te toca, te estremece y te convierte.  Te involucra, te transforma y nos duele. Nada será como era antes.

Daniel Giraudo estaba en su  bar, Malos Conocidos, a media cuadra del desastre y fue el aroma del gas el prólogo de lo que iba a venir. De la logística diaria de cafés y medialunas a centro de operaciones para el salvataje urgente. Marcelo Lamberti, periodista deportivo de LT3, ese día cambió el recorrido. Él debía ir a cubrir el entrenamiento de Rosario Central en Arroyo Seco pero como había un corte de calles en Oroño, hacia la salida de la autopista Rosario–Buenos Aires decidió tomar otra ruta. Cuando estaba a la altura de calle Urquiza percibió la vibración de la explosión en su rostro pegado al vidrio mientras hablaba por teléfono. El subdirector de Defensa Civil, Gonzalo Ratner, estaba junto al titular de la dependencia en un móvil. Como tenían los vidrios altos no escucharon nada. Entró una llamada dando la primera alarma. Allí decidieron comunicarse con un agente de la dependencia que vive muy cerca de Salta y Oroño. Ratner descubrió en el tono de voz de su compañero que lo extraordinario puede distinguirse más allá de las palabras.

Giraudo, Lamberti y Ratner adjetivan: impresionante, extraordinario, terrible. Los tres se pusieron en acción después de la explosión por la fuga masiva de gas. Los tres estuvieron ahí, en Salta y Balcarce, en el tiempo presente de la  tragedia. Los tres recuerdan con palabras e intentan ponerle nombre a un escenario tan nuevo como trágico. Una explosión que pone en ridículo –incluso– el sentido de las onomatopeyas.  

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo