Susto en un micro que volvía de Buenos Aires

El micro de la empresa Chevallier partió en horario de Retiro, 15.30 rumbo a Rosario. Un viaje tranquilo, sin sobresaltos. Una tarde con cielo algo cubierto y con la autopista muy liviana de camiones a partir del paro de transportistas que se llevaba a cabo.

Un servicio directo, con muy pocas paradas. San Nicolás una de ellas. Descendieron allí un par de pasajeros y continuamos el viaje con algunos adormecidos y otros atentos a la película en la que Bruce Willis actúa de Bruce Willis.

Estaba oscureciendo y de repente la explosión y una inmensa cantidad de trocitos de vidrios cayendo al piso. Inquietud y sorpresa. Unos de los conductores se acercó. “Un piedrazo, rompieron un vidrio”, alertó, mientras el otro disminuía la velocidad pero no se detenía. Obviamente, tal vez si lo hacía, los dueños de lo ajeno podían hacer de las suyas.

Sin heridos, y escuchando durante más de 50 kilómetros la lluvia otoñal de los vidrios cayendo desde uno de los ventanales del primer piso del micro llegamos a Rosario. ¿Una travesura, una casualidad, una trampa para el robo? No lo sabemos. Por suerte sólo un susto.

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo