Sospechó que su vecino lo engañó y le pegó dos tiros

Dos secuencias sustancian esta historia: el cuento del tío a una anciana, y un sospechado con dos balas en el pecho

Una historia tan dramática como criminal se produjo durante las últimas semanas en la zona de Montevideo al 6000. Dividida en dos secuencias diferentes, engloba tanto un secuestro virtual como una tentativa de homicidio.

Todo comenzó cuando Leonor D., de 75 años, madre de Pablo B., de 39, quien será el principal actor de la historia, recibió un llamado en la madrugada del pasado 10 de diciembre y oyó la voz de un hombre que le aseguraba que tenían secuestrado a su hijo Pablo, y que si no le entregaba la suma de 50 mil pesos, “le cortarían los dedos y le sacarían los ojos”. Una amenaza extorsiva que cerró el círculo para los delincuentes, ya que Leonor se asustó. Su hijo no estaba en su casa en ese momento y eso la llevó a temer lo peor. Por eso terminó entregando por la ventana de la puerta principal 10 mil pesos a un extraño, según el caso revelado por El Ciudadano en su edición de este viernes.

Tras la respectiva denuncia, el secuestro virtual quedó a cargo del fiscal Nicolás Foppiani, pero Pablo no esperó a que la Justicia haga lo suyo, sino que comenzó a incriminar a su vecino Matías C. por el hecho, y discutieron en varias oportunidades. Según Pablo, sabían sus nombres y los movimientos, por lo que atribuye la acción a “alguien de la zona”.

Sin embargo, el 19 de diciembre pasado, la situación se violentó: según fuentes policiales, discutieron esta vez en la puerta de la casa de Matías, y  terminó con éste con dos tiros en el pecho provenientes de un arma de Pablo, quien tomó un taxi y se fugó.

Este otro hecho quedó a cargo del fiscal Adrián Spelta, quien solicitó un allanamiento al domicilio del supuesto agresor, donde los policías secuestraron proyectiles calibres 32 y 38. El joven se encuentra en estado crítico en el Heca. El martes pasado, su padre advirtió que Pablo -el presunto agresor- había vuelto a su domicilio, situado a metros del suyo. Entonces, el hombre avisó a la Policía que su vecino había regresado. Un rato después, una patrulla detuvo a Pablo en su casa.

El fiscal imputó el jueves a Pablo B. por tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y pidió su prisión preventiva. El juez Gonzalo López Quintana aprobó el pedido, sin plazo de caducidad.

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo