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"Nos cuesta mucho detectar a quienes denigran la profesión"

Araceli Díaz es la presidenta del Colegio de Abogados de Rosario. Reconoce que "si bien son los menos", hay abogados caranchos que operan "sin escrúpulos" con el fin de incrementar sus ganancias. "Actúan con una modalidad perversa y nos manchan a todos", se lamenta

La situación, narrada por la máxima autoridad del Colegio de Abogados de Rosario, desnuda la perversa impunidad con la que se mueven los abogados caranchos a la hora de seducir a nuevos clientes. El intento de engaño se produce en el primer piso del edificio de Tribunales. Más precisamente en el banco de madera ubicado en la puerta del Consultorio Jurídico Gratuito, una oficina que brinda asesoramiento jurídico y patrocinio letrado a aquellas personas carentes de recursos. Por esas baldosas merodean muchos abogados para "ofrecer sus servicios". "Aprovechan la espera de la gente para venderles el patrocinio. Estamos hablando de personas que no tienen dinero, así y todo pasan por el banco con las tarjetas en la mano", señala indignada Araceli Díaz en diálogo con Rosarioplus.com.

La titular del Colegio de Abogados Araceli Díaz
 

 

Esta modalidad de "carancheo" convive con otras prácticas más sofisticadas y rentables que se llevan a cabo fuera del inmueble ubicado frente al Parque Independencia. El año pasado, el Colegio de Abogados realizó una campaña en la sala de espera del Hospital de Emergencia Clemente Alvarez (HECA) para evitar que los familiares de los pacientes internados caigan en las garras de estos abogados. El principal consejo apuntaba a "no firmar poderes ni autorizaciones a nadie que ofrezca sus oficios legales, judiciales, policiales o administrativos".

En los folletos que se entregaban se leían varias advertencias: "personas inescrupulosas intentarán conectarlo con abogados o estudios jurídicos para captar el juicio o reclamo haciéndole todo tipo de promesas. En muchos casos esos abogados inescrupulosos no sólo violan las normas éticas de la abogacía sino que traicionan a sus clientes con acuerdos miserables". La campaña se puso en marcha al detectar la presencia de "punteros" (intermediarios contratados por los estudios jurídicos para reclutar clientes) en los pasillos del hospital. 

"Fue una de las tantas medidas que tomamos para poder desbaratar a estos grupos. También se pegaron carteles en las comisarías, otro de los lugares predilectos de estos abogados. Ahora, con la reforma del código penal este tema está más controlado debido a que la policía tiene menos poder en las investigaciones", afirma Díaz, quien preside el Colegio de Abogados desde diciembre de 2013. 

En agosto de ese año, Ignacio Del Vecchio, el anterior presidente, pidió salir al aire en varias radios y canales locales al enterarse que algunos abogados ofrecían sus servicios a las víctimas en medio de las tareas de los rescatistas tras la explosión de calle Salta.  "Nos indignó que algunos oportunistas traten de aprovecharse de la desesperación ofreciendo servicios, como nos llegó mediante versiones. Pero lo que más bronca da es que no podamos dar con los nombres de los supuestos profesionales que le faltan el respeto a nuestro trabajo", denunció en aquel dramático momento.

La actual titular de esta entidad admite también las dificultades para "detectar" y "sancionar" a quienes "operan con esta modalidad dañina y perversa". "En Rosario hay cerca de 8500 abogados. Son muy pocos los que denigran el ejercicio de la profesión. Sabemos que existen, no lo vamos a ocultar. Nuestra política apunta a que algún día podamos terminar con este tipo de prácticas", sentencia Díaz.     

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