Hay algo más importante que la pólvora en la mano de la víctima

La directora de la morgue rosarina afirmó que el barrido electrónico es “específico y confiable”, pero que la escena del hecho y el levantamiento del cuerpo es lo más importante en la investigación

Luego de que la fiscal que investiga la muerte de Alberto Nisman, Viviana Fein, afirmara que del barrido electrónico no se pudo determinar si había pólvora en la mano del fallecido, se despertaron dudas sobre la hipótesis del suicidio, sobre todo porque se sostiene que esa metodología es “sumamente específica y absolutamente confiable”. Pero hay expertos que afirman que pueden ocurrir casos en los que no se detecta material deflagrado en las manos de la víctima y que así y todo haya sido un suicidio de todos modos. Algo más importante que ese peritaje es observar de manera adecuada la escena del crimen y el levantamiento del cuerpo.

Así lo explicó la directora del Instituto Médico Legal de Rosario, Alicia Cadierno,dejando de lado posibles conjeturas sobre la fiabilidad del análisis. Por la mañana, la fiscal Fein aclaró que los resultados del estudio no implican descartar que haya sido el mismo Nisman quien efectuó el disparo, aunque Cadierno opinó que el no encontrar pólvora en las manos “es un elemento que obra en contra”, y aclaró que “aun, lo que parezca imposible se debe investigar”.

Al fundamentar los resultados negativos de dicho estudio, Fein explicó que el proyectil calibre 22 es pequeño y de poca fuerza de impulso. “Usualmente, provoca que el barrido electrónico no arroje resultados positivos", reveló. 

Desde Rosario, y consultada por rosarioplus.com, Cadierno no hizo hincapié en el calibre sino en el mantenimiento del arma como determinante del hallazgo de rastros de material. “Cuanto mejor mantenimiento tenga el arma, menos rastros (de deflagración) dejará. Porque no sólo es la pólvora lo que se busca, sino material deflagrado del arma, por ejemplo restos metálicos del cañon”, indicó. De esta forma, queda en evidencia que la situación del arma obra en el hecho, por lo que puede evitar que “la deflagración impacte en la mano”, incluso en el orificio de entrada del proyectil.

Un baño pequeño, un arma, puertas cerradas y un cadáver desplomado. Esa es la situación con la que se encontraron los primeros testigos, entre ellos la madre del fiscal, según indica la investigación. Allí es donde se deberá afinar el ojo, en la escena del hecho.

La clave del crimen o de la muerte, se desarrolla en base a la tarea del perito criminalístico en el lugar. “El 70 por ciento del caso depende del análisis del lugar del hecho y el levantamiento del cadáver. Allí se determinará si hubo riña, si hubo terceros y una serie de determinantes importantísimos”, explicó Cadierno.

 Y aunque los medios se apoyan fundamentalmente en las pruebas que los forenses puedan realizar, por su carácter científico, la profesional aclara que “el forense confirma, es un perito más, muy importante, pero confirma las hipótesis”. Así, afirma que la escena es lo primordial en la investigación, y sobre todo la cadena de custodia, que es usualmente el punto débil de las mismas.

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