El patrimonio de Siria e Irak, en peligro

Cimentar sistemas educativos basados en la tolerancia y frenar el tráfico ilegal de arte son los ejes de la acción de la Unesco para Siria e Irak, países en los que el organismo vio hoy como "imperativo político" la protección de su patrimonio cultural milenario.

La directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Irina Bokova, señaló en la apertura de una conferencia internacional sobre la protección de los bienes culturales de ambos países que su salvaguarda requiere mayor compromiso de los actores locales.

"La diversidad cultural y la tolerancia comienzan en los bancos de la escuela", indicó Bokova, que visitó hace un mes las ciudades iraquíes de Bagdad y Ebril. Algunos ejemplos de joyas de la Humanidad que están siendo arrasados por la violencia extremista, según destacó, son los santuarios de Jonás y Daniel, en Irak, o la ciudad vieja de Alepo, en Siria. "Esos ataques se asientan en la estrategia de la limpieza cultural, estratégicamente planificada y, diría, de una violencia extrema", agregó Bokova.

La conferencia, celebrada en la sede de la Unesco y financiada por Kuwait y Arabia Saudí, tuvo lugar horas después de que 60 países acordaran en Bruselas su apoyo a Irak para luchar contra las milicias yihadistas del Estado Islámico (EI). La cita parisina contó con representantes de instituciones como el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York, el Pérgamo de Berlín o el Smithsonian de Washington, así como de Naciones Unidas, quienes debatieron posibles soluciones para proteger el futuro cultural de esos dos países sumidos en la violencia.

El enviado especial de la ONU para Irak, Nikolay Mladenov, destacó como pilares de esa tarea la educación, que es "quizá la tarea más difícil" para cualquier país en transición, y la escolarización de los niños que se encuentran entre los dos millones de desplazados por el conflicto. Su homólogo dedicado a Siria, Staffan Mistura, se refirió a los 7,2 millones de desplazados en Siria y pronunció un discurso posibilista para intentar "reducir la violencia" sin juzgar qué bando tiene razón. "Todos dicen que no hay solución militar (...), que solo hay solución política. Y lo único que vemos es que continúa la actividad militar", agregó ese alto cargo de la ONU, que se refirió al EI como "el nuevo ébola político". Mistura lanzó la idea de "congelar los combates en Alepo, como laboratorio de paz", con la esperanza de que la experiencia favorezca que cunda el ejemplo en el resto del país.

Una de las iniciativas comentadas en las mesas redondas pasa por continuar elaborando inventarios del patrimonio cultural de Siria e Irak, ayudándose de sistemas de fotografía satelital, y compartir esos datos con las fuerzas armadas estadounidenses, que lideran la campaña de bombardeos contra el EI. Por su parte, el director del Museo Pérgamo, Markus Hilgert, abogó porque se investigue más y con mayor profundidad el origen de las colecciones de arte provenientes de esos dos países. En ese sentido, se reiteró la necesidad de que las instituciones culturales continúen trabajando con organizaciones como Interpol para impedir que el patrimonio expoliado en las zonas en conflicto pueda venderse después en el mercado negro internacional. "No es demasiado tarde para actuar", concluyó la directora general de la Unesco.

(EFE)

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