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Dudas en la candidatura de Sergio Massa

Los principales promotores de la candidatura del ex intendente de Tigre empiezan a migrar

Tras una serie de golpes altos y bajos en la mesa chica que maneja la campaña de Sergio Massa, empezó a sonar la posibilidad de que el hombre de Tigre no sea candidato a presidente y juegue por la gobernación de Buenos Aires. Intendentes que migraron, los pasos en falso para sumar nombres de peso y la falta de apoyo de algunos grupos externos a la política ponen al ex Ucedé entre la espada y la pared.

El desembarco de Carlos Reutemann en el PRO para este 2015 fue el primer golpe que recibió Massa, y atrás le siguió el acuerdo de este mismo partido con Gustavo Posse, Intendente de San Isidro. El ex Fórmula Uno se había dejado ver junto a Massa en público para las elecciones intermedias del 2013, pero para esta vuelta aseguró haber visto “algo bueno” en el plan de Macri y entonces se pasó de bando. El de San Isidro coqueteó con la posibilidad de sumarse al frente Renovador pero finalmente aceptó formar parte del PRO y competiría con María Eugenia Vidal como precandidato a gobernador. 

Luego Pino Solanas le dijo que no y dejó al de Tigre en evidente estado de debilidad. Ni siquiera la suerte lo acompaña ya que horas después de publicar el acuerdo en la ciudad de Buenos Aires con el piquetero Raúl Castells este tuvo un accidente automovilístico en Chaco.  

Enemigo interno

A la falla de alianzas externas se suman las debilidades internas. Martín Insaurralde dio su palabra a Scioli. Jesús Cariglino, intendente del partido de Malvinas Argentinas, -y hasta ayer hombre del Frente Renovador- ya tiene reuniones con gente del PRO. Inclusive en sus carteles ya no aparece más el reconocido “+A”.

Con Cariglino fuera del Frente Renovador aparecen una serie de intendentes del conurbano que quedan “libres”; entre ellos, Luis Acuña, de Hurlingham, junto a Sandro Guzmán, de Escobar, quienes trabajan para que Massa baje su candidatura y juegue con Scioli como candidato a gobernador.

El perfil que tomó Massa hace tres años no lo dejan bien parado si su decisión es retornar a las huestes del peronismo oficialista. Pero ante el avance de Vidal (y de Posse) dentro del PRO en las candidaturas a la gobernación no tiene mayores y mejores opciones.

Sin apoyo mediático

Más allá del panorama territorial, el líder del Frente Renovador ya no cuenta con el apoyo mediático de Clarín, La Nación e Infobae (quienes se inclinan por Macri). A ello se le suma el agravante de la decisión de Daniel Vila (dueño junto a José Luis Manzano del multimedios Grupo Uno y principal promotor del joven político): prefiere que el candidato juegue “a seguro”. Dan por caída toda posibilidad de hacerse con la presidencia y prefieren poder quedarse con algún territorio, en este caso Buenos Aires.

El discurso sobre su edad y su energía es el que utilizan quienes están cerca de Sergio Massa para convencerlo de que se tiene que bajar de la contienda. Todavía faltan tres meses para el cierre de listas. 

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