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Cuando aprender matemáticas es un juego

Un centro de enseñanza de la matemática plantea la educación como forma complementaria a la tradicional, a través del arte, la creatividad y el juego. Ciclos de cine, trucos de magia y stand up matemático para aprender la ciencia fundamental

Cientos de chicos en edad escolar suelen padecer la dificultad en el aprendizaje de esta ciencia milenaria, la matemática, que es fundamental para la vida cotidiana y se encuentra intrínseca en cada edificación, en cada investigación, en cada ser vivo y ahora hasta en el mundo virtual.

El sistema educativo actual plantea el estudio de la matemática de manera clásica, con teorías sobre cada tema y su respectiva práctica, pero hay otros modos de enseñar. Como explica el profesor de Matemáticas, Lucas Sosa, tiene “un desfasaje entre lo que se enseña y lo que una persona necesita para desenvolverse en esta sociedad”.

Hay mucha tela para cortar en la enseñanza de esta disciplina tan temida como incomprendida para muchos. Es por eso que el Centro Matemático C-Mat, plantea una mirada diferente de concebir a la ciencia de los números, a través de juegos de ingenio y estrategia, encuentros culturales y clases de artes, entre otras cosas.

Estudios e investigaciones actuales sobre la actividad lúdica en la formación de los procesos psíquicos convierten al juego en una de las bases del desarrollo cognitivo, ya que “quien juega construye el conocimiento por sí mismo mediante la propia experiencia”.

Muchas de las capacidades del ser humano se desarrollan más eficazmente en el juego que fuera de él. No hay diferencia entre jugar y aprender, porque cualquier juego que presente nuevas exigencias es una oportunidad de aprendizaje.

Sucede que ya existe mucho material interesante para aprender o enseñar matemática de manera lúdica y creativa, pero Lucas explica que “es difícil de aplicar en la enseñanza formal, porque no entra en los tiempos escolares en bloques de 40 minutos, donde la currícula ya fue planteada por el Ministerio de Educación”.

Fue entonces que Lucas impulsó el C-Mat, donde se dictan los talleres de Arte y matemática y de Creatividad matemática, además de ciclos de cine, encuentros de humor, y las necesarias clases de apoyo escolar.

Los talleres tienen los originales nombres de Arte-mática (para todas las edades, donde hay padres e hijos), y Creactividad (para adolescentes y para adultos). Y en 2014 se realizó el Ciclo de Cine Debatemático, del cual quedó una completa videoteca para alquilar películas relacionadas con esta ciencia tan vasta.

La propuesta retoma la frase de Georg Cantor: “La esencia de las matemáticas radica en su libertad” y es así que se tomaron la libertad de jugar con ellas.

 

Madres e hijos juegan y re aprenden la impopular matemática con mandalas.

 

El origen en un juego de ingenio

Lucas contó cómo surgió la idea de un centro matemático diferente: “El instituto está cumpliendo un año a fines de mayo, pero todo surgió a partir de que me gustan los juegos de ingenio y de estrategia, y observé que muchos de estos juegos que ya existen en los libros, no existían en Rosario. Así fue como me puse a cortar madera en el taller de la escuela donde enseño matemáticas, y empecé a producir materiales didácticos y juegos para la enseñanza de la matemática en escuelas primarias y secundarias”.

Ese fue el puntapié inicial para que el proyecto de crear juegos lúdicos creciera: “Después de un tiempo de producir juegos pensé en abrir un lugar para todos los que disfrutan de la matemática, que tenga las clásicas clases particulares de apoyo escolar, pero también tenga arte y juego”.

Lucas asegura que con estos juegos, y otros recursos, “se puede aprender la matemática sin que cueste”, aunque para eso también asevera que “hay que cambiar la forma de enseñar, y para esto, la formación de los docentes debería incorporar lo didáctico, y algo cambió pero está a medio camino”.

En este sentido, el profesor analizó que por ejemplo el planteo del documental multimedia La Educación Prohibida tiene sus aciertos, porque “hay un desfasaje entre lo que se enseña y lo que una persona necesita para desenvolverse en esta sociedad tan cambiante”. De esta forma destacó que el cambio debe venir de la mano de la interpretación y el desarrollo de la creatividad para resolver los problemas de la vida cotidiana.

En este sentido, para el director del C-Mat la enseñanza de Adrián Paenza es productiva e inspiradora, porque “ayuda mucho en la divulgación de la matemática a todos los estratos”, aunque reconoció que “para quien no está en el tema, puede resultar un poco aburrido”.

Lucas toma muchas enseñanzas de Paenza para sus clases, y reparó en que el mismo matemático y periodista toma de otros autores, como Isaac Asimov y Martin Gardner. La diferencia, además de la reconocida trayectoria en libros, programas de televisión y fama de Paenza, Lucas Sosa dice que está en la relación con el alumno y en el humor.

Este sábado C-Mat cumple su primer aniversario con tres shows de Stand Up de humor matemático para toda la familia, a las 17hs en su sede de calle Zeballos 394 Planta Baja. La entrada es un bono opcional de $50, con un Cd de más de 200 chistes matemáticos y el sorteo de una remera.

Para las vacaciones de invierno, el profesor de matemáticas adelantó que se está preparando una jornada de Artemagia, un taller para disfrutar de la magia pero también aprender los trucos matemáticos detrás de ella.

 

 

La artesanía de los juegos matemáticos

Aunque fueron el puntapié inicial de la creación del C-Mat, Lucas Sosa no dejó de lado la producción artesanal de los juegos, tanto de ingenio, estrategia como de aplicación didáctica.

Como explicó el docente, “los productos C-Mat están realizados en madera cortadas con alta tecnología y pintados a mano, brindándoles una máxima precisión y, a la vez, un acabado único y especial de un juego fabricado uno a uno sin cadenas de producción”.

A eso se suma que estos juegos se enmarcan dentro de los juguetes sustentables, lejos de los materiales no renovables, de la fabricación contaminante y de las pilas.

Para aprender de esta forma lúdica que plantea el C-Mat, desde la experiencia y la diversión, son necesarios este tipo de objetos, que conllevan múltiples posibilidades cognitivas en el aprendizaje, como por ejemplo:

Afianzan la personalidad y autoestima

Alejan por un momento de las pantallas, limitando ciertos estímulos como la televisión, los videojuegos o el celular.

Permiten desarrollar la paciencia y la concentración, tan necesarias en estos tiempos.

Desarrollar la creatividad, imaginación y curiosidad del educando.

Los materiales didácticos se siguen produciendo, y se va innovando en las diversas propuestas, inclusive con promociones para escuelas que deseen aplicarlos en sus clases de matemáticas.

En la jornada de este sábado se expondrán los juegos y los materiales didácticos para que entretenerse y conocerlos.

 

 

 

 

 

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