sec-corbata

Un bebé delfín murió por la negligencia de turistas en Santa Teresita

Un grupo de turistas sacó del mar un cachorro de delfín para tomarse fotos con él, hasta que el cetáceo murió. Un especialista expuso sobre este caso y otros habituales por 98.9

La Fundación Vida Silvestre difundió este miércoles la noticia de un bebé delfín que murió luego de que un grupo de turistas lo sacara de mar para tomarse una foto, en la localidad de Santa Teresita, en el Partido de la Costa.

El jefe del departamento educativo de Mundo Marino, Sergio Morón, contó a Sí 98.9 que “cada vez que se encuentra un animal marino en la costa, Prefectura Naval lo envía para su rehabilitación, pero esta vez fuimos avisados de su aparición sólo que cuando llegamos, ya no estaba el delfín ni la gente.”

Morón explicó que “no es bueno que la gente este tocando un delfín, por el estrés que se puede causar al animal y también por las enfermedades que pueden transmitir cuando están enfermos”.

Es que un delfín no suele aparecer en la costa si no tiene un problema. El especialista explicó que normalmente aparecen “delfines, tortugas, lobos marinos y pingüinos que por lo general están heridos”.

El ejemplar que apareció en Santa Teresita era un delfín de raza franciscana, de unos 50 centímetros de longitud, que “es el tamaño de recién nacido”, aseguró Morón de acuerdo a testimonios recogidos en el lugar. Los adultos miden 1,60 metro, y tienen su centro de reproducción y cría en el mar de todo el Partido de la Costa y en Brasil.

Es una especie vulnerable y en extinción, unos 800 mueren por año, por lo que el referente de Mundo Marino destacó que “es importante enviar los ejemplares a rehabilitación, sea que esté vivo o muerto, para recuperarlo y también tener información sobre su estado”.

En caso que aparezca un delfín o cualquier animal marino en la costa, Morón recomendó “poner un toallón mojado sobre su cuerpo, una sombrilla para proteger del sol, y rociar sus aletas sin que entre agua en el orificio respiratorio de su cabeza, y hacer un cordón de cinco metros para que la gente no lo toque”. Esto es para que no sufra las altas temperaturas.

Una vez preservadas estas condiciones, “hay que llamar a especialistas como el centro de rehabilitación de la Fundación Mundo Marino para que evalúen su posibilidad de reinsertarlo en el mar ó si hay que trasladarlo a rehabilitación”.

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo