La plaza de los que cambian y los que no

Rosarioplus.com viajó hasta Buenos Aires para vivir en carne propia la toma de mando del nuevo presidente argentino. Mauricio Macri fue desde el Congreso, donde juró, hasta la Casa Rosada, donde pudo finalmente calzarse la banda presidencial. Y desde afuera una multitud acompañó todo el proceso.

El calor era agobiante, el sol de mediodía no aplacó los ánimos, pero flechó a mas de un descuidado militante de Cambiemos que se acercó hasta la plaza sin protector solar. Los gritos de “unidad”, “honestidad”, y “amor”, se confundían con gestos y banderas con mensajes de odio y rechazo casi visceral hacia la flamante ex presidenta. 

En su gran mayoría, la gente fue a acompañar el inicio de este nuevo mandato, pero en el medio quedó la carpa de Madres de Plaza de Mayo. Allí cientos de jóvenes nunca cesaron con el tradicional canto: “Madres de la Plaza, el pueblo las abraza”. Esto fue interpretado como una provocación para la gente que se acercó sólo a celebrar la victoria de Macri y despertó algunos abucheos aislados. 

El mensaje de la gente es el mismo con el que se llegó hasta esta instancia: “la unidad nacional”, y para eso celebran el cambio que se viene. Por suerte, y gracias a la democracia, la plaza es de todos. 

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