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Hubo 18 crímenes por violencia policial este año

Dos medios comunitarios de la ciudad realizaron un exhaustivo relevamiento sobre los asesinatos perpetuados por las fuerzas de seguridad. El año cierra con 15 casos de gatillo fácil y tres muertes por procedimientos policiales irregulares

El informe multimedia puede leerse completo en internet. El título del trabajo se llama “Legitimación del terror: crónicas del gatillo fácil en Rosario” y fue elaborado por el Boletín Enredando y la Cooperativa La Brújula, dos medios comunitarios de la ciudad. El relevamiento periodístico expone con cifras, datos e historias de vida la oculta radiografía del accionar más oscuro de las fuerzas de seguridad: los crímenes perpetuados por agentes del orden.

Según esta investigación, al menos 15 personas cayeron abatidas por balas policiales (lo que se conoce como episodios de gatillo fácil) y otras dos murieron con la policía como partícipe con otras modalidades. A la estadística hay que sumarle el caso del vendedor ambulante que falleció este fin de semana luego de sufrir una feroz golpiza en una celda de la Comisaría 15°.

Un dato que estremece es que hay rasgos comunes en la mayoría de estos homicidios. Es que 15 de las 18 víctimas tenían menos de 25 años, mientras que todas vivían en barrios de la periferia. Las mismas características se repiten en el extenso listado que contabiliza los más de 200 crímenes ocurridos en los últimos 12 meses.

Otros guarismos reveladores que aporta el trabajo respecto a esta problemática están relacionados con el análisis comparativo de lo que ocurre en Santa Fe respecto a las demás provincias del país.  Según la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), una organización política y de Derechos Humanos, Santa Fe encabeza el ranking de muertes a manos de la policía al tomar la cantidad de casos en proporción a la cantidad de habitantes. En el índice por millón de habitantes, la provincia queda a la cabeza con un porcentaje de 171,86 casos.

El relevamiento de los medios comunitarios desnuda además el “entramado que busca enmarcar los hechos dentro de las normas vigentes con fines de justificar las intervenciones policiales que concluyen con víctimas fatales”. Dice el informe: “Así, se abre un panorama que muestra dos caras. Por un lado surge la versión policial que en la mayoría de los casos habla de enfrentamientos armados posteriores a intentos de robo, que aparecen como últimas alternativas luego de cumplir con el protocolo policial. Por otro lado, comienzan a surgir las versiones de los familiares de las víctimas, que cuestionan el accionar policial, hablan de pruebas plantadas, testigos falsos, amenazas, mentiras y complicidades judiciales que conducen las causas hacia el silencio, el estancamiento y la impunidad”.

La Justicia es otro de los eslabones cuestionados en esta presunta cadena de complicidades.  De los 15 casos de gatillo fácil, solo en uno, en el crimen de Jonatan Herrera, hay policías detenidos. En el resto de los casos predomina la libertad de los policías implicados y el estancamiento en las investigaciones.

Los crímenes, uno x uno

El total de casos ocurridos en Rosario en 2015 se puede agrupar en tres categorías: Gatillo fácil (15), muertes con características por demás de dudosas (2) y desaparición forzada (1).

En el primer grupo aparecen los nombres de Jonatan Herrera (23 años),  Alexis Rosales (23), Nelson Fuentes (24), Jonathan Belotti (22), Dante Fiori (25), Carlos Godoy (25), Maximiliano Zamudio (16), Marcelo Cañete (36), Facundo Rivas (22), Lucas Segovia (24), Ezequiel Fiori (24). Elías Martínez (18), Facundo Cárdenas (20), Jonatan Ojeda (17) y Martín Taborda (27).

En el segundo, Alejandro "Kikí" Ponce (23) y Roberto Martelón (53). El primero estuvo tres días desaparecido hasta que su cuerpo fue hallado en el río Paraná. Según la versión policial, la víctima estaba robando junto a un cómplice y se arrojó al agua para no ser atrapado. Su hermano y un testigo desmintieron esa versión: contaron que estaban pescando cuando aparecieron los efectivos, que los obligaron a tirarse al agua y los apedrearon.

La muerte de Martelón se produjo en las últimas horas. Había sido detenido la madrugada del 16 de diciembre tras ser denunciado por exhibiciones obscenas. Un patrullero lo trasladó hasta la seccional 15°, donde pasó la noche en un calabozo. Cuando fueron a despertarlo, el hombre agonizaba producto de una feroz golpiza.

En el último grupo aparece la muerte de Gerardo "Pichón" Escobar, de 23 años, víctima de desaparición y asesinato en un operativo del que se sospecha que participaron patovicas de un boliche y personal de la Comisaría 3ra de Rosario. La causa judicial tiene 5 detenidos. El pasado 11 de diciembre, el juez Luis María Caterina decidió que el expediente pase al fuero federal tras la aparición de nuevos elementos de prueba que hacen presumir la participación de agentes policiales en la muerte del joven.

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