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El nieto 119 se encontró con su madre: “Esto es un milagro"

La nueva vida de Mario Bravo avanza ahora a un ritmo vertiginoso. Luego de recuperar su identidad, el nieto 119 se reencontró con su madre y, más tarde, acompañado por la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, brindó una emotiva conferencia de prensa.

Fue Estela de Carlotto la encargada de romper el hielo en el encuentro con los medios. Luego de realizar un repaso por la historia de Mario y su mamá biológica, Sara, la titular de Abuelas contó que el reencuentro fue “un hecho extraordinario, ya que es la quinta madre que recuperó a su hijo apropiado por la dictadura”.

Carlotto reveló que Sara nació en Tucumán en 1956. En 1975, al regresar de un hotel en el que trabajaba, fue interceptada por un auto y llevada luego a distintos Centros Clandestinos de Detención hasta que en la cárcel de Villa Urquiza dio a luz en cautiverio un bebé al que jamás pudo ver. Sólo lo escuchó llorar antes de que un enfermero se lo llevara.

Ese bebé hoy es Mario Bravo, quien emocionado contó detalles sobre el reencuentro. “Tengo la suerte de haber encontrado a mi mamá viva. Esto es un milagro”, dijo.

El hombre de 38 años radicado en la localidad de Las Rosas, señaló luego que ahora “hay que mirar para adelante” y pidió que continúen las investigaciones para que otros como él puedan recuperar su identidad.

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Mario Bravo es el sexto nieto que logra conocer a su madre biológica. El primer caso fue el de Tamara Arze, quien se reencontró con su madre, Rosa Riveros, en 1983. La mujer había estado exiliada en Suiza, luego de ser liberada por sus secuestradores.

Al año siguiente, Felipe Gatica Caracoche, se reencontró con sus padres Ana María Caracoche y Juan Oscar Gatica, mientras que su hermana María Eugenia lo pudo hacer meses más tarde, en septiembre de 1985.

Otro de los nietos recuperados que pudo reencontrarse con su madre es Simón Antonio Gatti Méndez, ya que en 2002, el joven acudió a Abuelas porque dudaba sobre su identidad y un examen de ADN confirmó que era hijo de Sara, con quien pudo reencontrarse, y de Mauricio Gatti, fallecido en 1991.

La nieta 107 también pudo reencontrarse con su madre, María de las Mercedes Moreno, ya que en 2012 con la ayuda de la filial de Abuelas en Córdoba, logró que la justicia federal convocara a la joven, que accedió a realizarse el examen ADN y confirmó su verdadera identidad.

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