sec-corbata

Caló pide a Lifschitz que ayude a frenar importaciones

El titular de la CGT Alsina, y de la UOM nacional, vino a Rosario para pedir apoyo al gobernador en la defensa de la producción local y el mercado interno. Dijo que el rumbo de la economía va mal “para los trabajadores, para el país”

El secretario general de la CGT Alsina, Antonio Caló, vino a Rosario a pedirle al gobernador Miguel Lifschitz que intervenga de modo que se regule la importación de manufacturas, factor que atenta contra la producción nacional y, por ende, con el empleo local. 

La visita de Caló coincide justo cuando se conoce la decisión de Acindar (del grupo indio Arcelor Mittal) de parar una de sus plantas y otorgar vacaciones a 400 de sus empleados en una de sus acerías. El titular nacional de la Unión Obrera Metalúrgica se mostró preocupado “por lo que vendrá dentro de dos meses”, y opinó que “así el gobierno no está haciendo las cosas bien”, porque ya en su gremio los delegados le cuentan que en sus fábricas de origen falta el trabajo. Sin embargo, aceptó que en la reunión que tuvo días atrás con el presidente Mauricio Macri con los jefes de las otras CGT, Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, hablaron de otra cosa pero no les plantearon esta preocupación. Y descartó por el momento la posibilidad de que decidan organizar medidas de fuerza.

”Vinimos por pedido de los compañeros de la UOM en Rosario, que pidieron una reunión con el gobernador, y gentilmente ha decidido recibirnos. Lo que planteamos son los problemas que tenemos los metalúrgicos con las empresas del sector en Santa Fe y Rosario. Le pedimos si por su intermedio podemos parar la importación desmedida que viene de afuera aquí en Santa Fe, la forma de buscar mecanismos en conjunto, porque si no los metalúrgicos y todos los gremios se van a quedar sin trabajo. Si siguen abriendo la importación en la medida que el gobierno permite que se abre ahora, vamos a quedar todos los trabajadores en la calle”, advirtió.

Caló interpretó que la decisión de Acindar de licenciar al personal de una de sus plantas “es mal augurio: cuando las empresas empiezan a dar vacaciones, o pagan el 70 por ciento de las suspensiones, después ya sabemos lo que viene atrás. No nos preocupa el hoy, sino lo que vendrá dentro de dos meses”, alertó. Y reveló que “acá todos los delegados vienen y nos cuentan que en su fábrica no hay trabajo. Es una luz roja que ya está alertando”, dijo.

Caló enfocó el origen de este retroceso en las medidas adoptadas por el gobierno y que redundan en una ostensible apertura de la importación indiscriminada, y el mensaje al mercado de que esa será la impronta de la economía macrista. “Si dejan que haya importación libre, la industria nacional no podrá competir con un mundo en el que sobra producción, y donde muchos trabajan con dumping. Todo lo que viene de China es 80 por ciento más barato de lo que fabricamos acá, porque allá trabajan por el plato de arroz, no tienen los derechos que tenemos nosotros, como vacaciones, o parte de enfermo”, comparó. Y advirtió: “Son derechos que no vamos a resignar, porque costó mucho conseguirlos y hacen a la dignidad del trabajador como persona, como ciudadano. El gobierno debe entender que primero tiene que proteger el plato de comida en Argentina, después veremos si le damos de comer a los extranjeros”.

-Pero hace poco estuvo reunido con Macri, ¿Le planteó esta preocupación?

-No, planteamos otros puntos, la libre discusión de paritarias, no aceptar el tope que le ponían, el impuesto a las Ganancias que había comprometido a enviar a Congreso y luego dio marcha atrás, las obras sociales.  Pero yo también planteé que si piensa bajar la inflación enfriando la economía, eso significa quedarse sin trabajo. Si tengo una fábrica de televisores que emplea a 100 trabajadores, si no hay consumo, seguro que voy a dejar 50 nomás.

--¿Qué espera el movimiento obrero para sentar posición?

--Estamos haciendo críticas cada uno por su lado, pero nos vamos a juntar las tres CGT y ver cómo llevar esto adelante y cambiar opiniones. Acá no hay sólo perjuicio para los metalúrgicos nomás´. Llámese Moyano, Caló o Barrionuevo, el perjuicio es para todos cuando se cae el trabajo”.  

“Por ahora, -añadió Caló- según las medidas que ha tomado, no se vislumbra que le vaya bien al gobierno. Si seguimos así no irá bien a nadie. Si los trabajadores nos quedamos sin puestos de trabajo, al país no puede irle bien”. No obstante, negó la posibilidad de una protesta explícita a nivel nacional. “Por ahora no vislumbramos la posibilidad de hacer medidas de fuerza. Llegado el momento se analizará, pero por ahora no”. 

 

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo