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Aquel video recuperado de Pocho Lepratti sigue vigente

El emblemático militante social participó en el 2000 de un documental realizado por estudiantes de la carrera de Comunicación Social sobre la cruda situación que se vivía en aquel tiempo en barrio Ludueña. El trabajo fílmico, que retrata el ocaso de una época, estuvo extraviado durante 13 años

Las imágenes condensan rostros, testimonios y postales de barrio Ludueña a fines del siglo XX, cuando la eclosión del modelo económico neoliberal empezaba a sentirse con fuerza en la periferia de las grandes ciudades. El trabajo fílmico muestra voces anónimas preocupadas por la asfixia y la desesperanza. Entre ellas, la de un muchacho de barba y pelo largo que con timidez y casi sin mirar a la cámara hablaba de una pobreza arrasadora. En el video se lo identifica con el apodo “Pocho”. “La situación de los pibes es de exclusión, de desconocimiento de sus derechos, están afuera. No tienen expectativas de futuro”, explicaba el militante. Tras su asesinato, “Pocho” pasó a ser Pocho Lepratti, el ángel de la bicicleta, un símbolo de una trágica resistencia que días atrás cumplió su decimocuarto aniversario.

Aquellas lúcidas palabras de Lepratti se ven en un documental realizado entre 1999 y 2000 por un grupo de estudiantes de Comunicación Social de la UNR. Son las últimas imágenes en movimiento que existen del militante que murió acribillado por la policía en el techo de una escuela de barrio Las Flores. El video estuvo extraviado durante 13 años. Nada se supo de la cinta hasta que el año pasado la agencia Télam logró recuperarla y digitalizarla.

El documental se llama “La Vagancia”. Muestra y retrata la militancia de un grupo de jóvenes de barrio Ludueña en pleno ocaso de un sistema político y económico que se derrumbó por completo en diciembre de 2001. “Nosotros somos todos de clase trabajadora. Nuestro futuro, nuestro hoy, está en el trabajo. Al no tener trabajo nos sentimos muy mal”, señalaba Lepratti por aquel entonces.         

La noticia de Télam daba cuenta que el video había sido encargado por el Pocho con el objetivo de incentivar a los jóvenes a participar y a reclamar por sus derechos. Sin embargo, el periodista Rodrigo Miró, uno de los autores del trabajo, le explica a Rosarioplus.com que la génesis del proyecto nació en un aula universitaria.

“El documental lo hicimos junto a Luciana Geuna  y Juan Pablo Hudson mientras cursábamos la carrera de Comunicación Social. Se había armado un grupo de investigación periodística que coordinaba Carlos Del Frade, el cual buscaba retratar temas ocultos o poco visibilizados en la ciudad. Nuestra intención era contar el trabajo del padre Montaldo en Ludueña.  Ahí lo conocimos al Pocho y al resto de los jóvenes que participaban de este grupo llamado La Vagancia”, detalla Miró.

La filmación se extendió por varios meses. “15 años después su figura se transformó en un emblema, en su día simplemente coordinaba ese grupo. Recuerdo que era bastante tímido. Era un militante muy lúcido pero no le gustaba salir en cámara. Costaba mucho sacarle las palabras cuando le acercábamos el micrófono”, agrega el periodista.

Una vez editado, el documental se proyectó en la facultad y en una salita de barrio Ludueña. Lepratti y sus compañeros estuvieron presentes. Fue a finales del 2000, un año antes de su asesinato. “Es un material que trasciende en valor por lo que le pasó a él y por lo que ocurrió en el país. Son las últimas imágenes que se conocen del Pocho”, subraya Miró.

Tras el estallido social y la renuncia del presidente Fernando de la Rúa, la producción de un programa de noticias de Buenos Aires se contactó con los autores del documental para poder difundir las imágenes en las que aparecía Lepratti. Los estudiantes entregaron el único VHS que tenían en su poder. “Estaban tan desesperados por pasarlo  que les entregamos la única copia que teníamos. Le perdimos el rastro hasta el año pasado que Télam lo difundió. No sabemos cómo lo recuperaron”.  

Miró atesora dos momentos de aquellos días de filmación. La imagen de Pocho con su mochila, su inflador y su bicicleta. Y una de sus frases. “Un mundo donde quepan todos los mundos”. 

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