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Dengue: en el centro los vecinos se resisten a abrir sus puertas  

El municipio continúa con los procedimientos preventivos para evitar que la enfermedad se propague. Ya se realizaron 32 bloqueos sanitarios en distintas zonas de la ciudad por casos autóctonos. Los controles casa por casa son más difíciles en las zonas céntricas debido al temor de dejar pasar a personas extrañas

La lucha contra el dengue asoma como una prioridad en la agenda de la Municipalidad. La estrategia para prevenir el contagio de la enfermedad se centra principalmente en controlar las zonas en donde se detectó circulación viral autóctona. Para ello, se dispone de un bloqueo sanitario en un radio de nueve manzanas del que participan trabajadores de la secretaría de Salud, Servicios Públicos y la GUM. La experiencia en un mes y medio de trabajo (la primera intervención se realizó el 25 de enero) es que los vecinos del distrito centro son más reticentes a abrir sus puertas, algo que no ocurre en los barrios humildes, donde no hay tanto temor a dejar pasar a los operarios.

“Es cierto que las mayores dificultades las tenemos en el centro, hay vecinos más desconfiados que no ven con buenos ojos que los trabajadores ingresen a los domicilios. El tema de la inseguridad influye en estas reacciones. En los barrios más humildes esto no pasa. Son más abiertos y hasta agradecen las tareas de limpieza”, explica Analía Chumpitaz, directora de Epidemiología del municipio.

La eficacia de los bloqueos, detallan las autoridades municipales, explican que Rosario tenga hoy en día una “situación controlada” respecto a la enfermedad, lo que no ocurre en otras ciudades del país en donde el virus se propagó rápidamente ante la falta políticas públicas en materia de tareas preventivas.

En total, se realizaron bloqueos sanitarios en 32 zonas de la ciudad. Todos los distritos tienen casos autóctonos, aunque la mayor circulación ocurre en puntos geográficos del centro y oeste. Las estadísticas del municipio arrojan que 7530 viviendas fueron descacharradas y fumigadas en un radio que comprende a 220 manzanas.

Según la última actualización, se detectaron 177 casos autóctonos y 48 importados (personas que contrajeron la enfermedad estando fuera de la ciudad). La cifra marca que se superó la barrera de la última epidemia del virus (2009), cuando se habían contabilizado 119 rosarinos infectados por la picadura de mosquito local.   

Más allá de los números, desde la Municipalidad aclaran que en la actualidad cuentan con “el doble de equipos” que en 2009 y que el plan de acción ejecutado ni bien se detectó el primer caso autóctono evitó la masiva propagación de un virus que está fuera de control en muchos países del continente. De ahí, la imperiosa necesidad de que todos los vecinos colaboren con las tareas preventivas.  

“Los vecinos tienen que comprender que es muy importante que colaboren con los bloqueos. Hasta mayo imaginamos que el virus va a seguir circulando, por lo que vamos a tener más casos en el corto plazo”, señala Chumpitaz.

¿Cómo se trabaja en un bloqueo?

Al confirmarme el diagnóstico de una persona con dengue, se visita la vivienda de la persona infectada con su manzana como referencia. Las tareas se realizan también en las ocho manzanas contiguas, debido a que ese es el rango máximo de distancia que puede volar un mosquito adulto infectado.

Una vez delimitada esta área, se accede a los domicilios correspondientes y se comienza con el descacharreo y con la limpieza de las zonas al aire libre, explicándole al vecino la importancia de esta acción, ya que es la única efectiva para eliminar las larvas y prevenir la reproducción del mosquito Aedes Aegypti.

También se procede a la búsqueda de personas con fiebre en esos domicilios que puedan tener los síntomas de la enfermedad o los hayan tenido en días anteriores. Por último, se fumiga la zona para eliminar mosquitos adultos, evitando así la posibilidad de que un vector infectado pueda picar a otra persona. Las tareas de fumigación se realizan con sumo cuidado para no destruir muchas otras especies que regula la fauna, como otros mosquitos o alguaciles.

Otra de las acciones consiste en la entrega a las familias involucradas de repelentes para evitar el contagio y larvicidas para aplicar en recipientes que son imposibles de limpiar o vaciar, como estanques o piletas. Una semana del primer bloqueo se repite la acción en la misma área para detectar la aparición de nuevos casos.

Otros datos a tener en cuenta

El Aedes Aegypti  no es el mosquito que más circula en la ciudad. La especie característica de nuestra región es el Culex, que no transmite esta enfermedad. El virus del dengue tiene 4 cepas, solo una circula en Argentina, por lo que la posibilidad de contraer fronteras adentro lo que se conoce como dengue hemorrágico (infectarse por segunda vez con una cepa distinta a la primera) es muy baja.

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La detección oportuna y el acceso a la asistencia médica adecuada disminuyen las tasas de mortalidad por debajo del 1%. En el caso de dengue hemorrágico asciende a 15%. “Aquellos que viajen en semana santa a países donde están circulando las cuatro cepas del virus deben extremar los cuidados”, aconseja Chumpitaz

En cuanto a la cría del mosquito, las hembras buscan recipientes artificiales pequeños (siempre en ambiente domiciliario), con agua quieta y a la sombra para depositar los huevos, entre 50 y 200 cada 72 horas. El mosquito adulto puede vivir hasta 30 días.

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