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"Emi y Faku le pidieron que baje la velocidad y los dejó atrapados"

La Justicia revisa este miércoles la condena al joven automovilista que llevó a la muerte a Emiliano Cáceres y Facundo Aguirre. Querella y fiscalía quieren evitar que sea absuelto y reclaman una pena ejemplificadora, prisión preventiva y no condicional, como suele ocurrir con los homicidios culposos. El caso Emi y Faku es el primero en su tipo en llegar a juicio oral

 

Este miércoles se realizará la última audiencia convocada por el Tribunal de Apelación para analizar la condena al joven que manejaba el Fiat Uno en el que, en el amanecer del 22 de febrero de 2014, iban Emiliano Cáceres y Facundo Aguirre, y chocó a alta velocidad con un acoplado,  provocando la muerte en el acto de los dos jóvenes.

Federico Gómez fue condenado a prisión condicional (tres años y sin encierro) en abril, pero apeló para ser absuelto. El fiscal Aníbal Vescovo y la querella apelaron también para que le dicten prisión efectiva, porque aseguraron tener “elementos contundentes” para que esto ocurra.

La mamá de Emiliano, Fabiana Ferreyra, y la de Facundo, Valeria Stortoz, son querellantes en la causa. Defendieron, en diálogo con Rosarioplus.com, que “los elementos presentados son suficientes para que le cambien la condena: testigos que dijeron que manejaba en estado de ebriedad y otras sustancias, viajaba a altísima velocidad, y dejó a los chicos atrapados adentro del auto, porque cuando le pidieron que vaya mas lento, aumentó la velocidad”.

Es por esto que las madres y allegados convocaron a una movida en la puerta de los Tribunales provinciales, este miércoles antes de la audiencia, para que no peligre su condena. De hecho, piden que se le aumente “para que sea ejemplar”.

Fabiana destacó que, al tratarse de la primera causa de muerte por siniestro vial en el sistema de juicio oral, “este pedido de condena efectiva es también para que la sociedad se de cuenta que tiene castigo el haber manejado alcoholizado y generar una muerte”, y de esta manera también se comience a “disociar el alcohol del volante”.

Valeria Stortoz destacó: “No somos dos mamás caprichosas que sólo lloran la muerte de sus hijos, sino que buscamos justicia para el responsable de su muerte, con pruebas claras, y la sociedad también está pidiendo justicia por los que puedan morir después”.

“El juez mismo cuando dio la sentencia dijo que si el chico tenía su edad le hubiera dado prisión efectiva, pero es inmaduro e hijo de madre soltera”, remarcó. En este marco, ambas reclamaron coherencia en la sentencia que se aproxima.

Algo que también las madres de las víctimas destacaron fue cómo, “a pesar de la magnitud del hecho” el siniestro vial no salió en los medios hasta un mes después. “Fue a partir de que comenzamos a pedir que se esclarezca la causa”, recordaron.

Fabiana Ferreyra

La mujer que vulneró la escena del crimen

Fabiana y Valeria comentaron a Rosarioplus.com que, además de esta causa sobre el joven que manejaba, hay otra en la que luchan por una condena: la madre de Federico Gómez, que se desempeña como sargento de policía y que, según ellas, el día del siniestro cometió una serie de irregularidades. Anticiparon que no bajarán los brazos y buscarán esta condena.

Es que a los pocos minutos del choque del auto en Pellegrini y Provincias Unidas esa mañana trágica, apareció la madre del conductor y, aseguran, sustrajo lo que había en el vehículo “todavía con nuestros hijos muertos allí”, remarcaron. La mochila de Emiliano, botellas de cerveza, y “se hizo cargo de la escena”, que era de competencia del sargento Fabián Fantín, denunciaron. Ambos se encuentran procesados por la adulteración de los hechos, y fueron pasados a disponibilidad en la policía, por lo que no ejercen funciones.

Además de tocar la escena, la mujer tuvo un comportamiento inexplicable, según Fabiana y Valeria. Cuando uno de los amigos de Emi y Faku le contaba a su mamá por teléfono que los jóvenes habían muerto en el accidente causado por Federico Gómez, “ella agarró el teléfono y dijo que eso no era así, que los chicos estaban bien, cuando ya estaban muertos los dos”, se indignaron.

Valeria Stortoz.

Valeria detalló que supo de esa situación mucho después, ya que al acercarse a la escena, sólo sabía que “era un accidente, y mi hijo había muerto”. Con el correr de los días supieron todos los detalles del siniestro porque “los amigos estaban tan shockeados que no podían hablar, pero después se dieron cuenta de la gravedad, y entonces empezamos a hacer ruido”.

Y a lo largo del período de investigación, las madres de Emi y Faku cuentan que “no llegaron las pruebas de alcohol en sangre de Federico Gómez en el Heca, y las realizadas en el Instituto Médico Legal no pudieron ser analizadas por la poca cantidad que había en la probeta, cuando la persona del laboratorio declaró haberle sacado tres centímetros de sangre, lo que evidencia que fue adulterado”.

Por todo esto, la lucha de Fabiana y Valeria es doble: la prisión efectiva del joven que terminó con las vidas de sus hijos, así como la condena a su madre, quien “ejerciendo una función pública y de jerarquía, conociendo los procedimientos que hay que hacer, los vulneró”.

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