Celebrando el milagro: Rosarioplus.com cumple un año

31,536,000 segundos. 525,600 minutos. 8,760 horas. Un año

¿Cómo resumir lo que nos pasó en Rosarioplus.com en este primer año de vida, más allá del almanaque? ¿Se puede medir acaso en notas publicadas, en cantidad de público que nos visitó, en el impacto generado en redes sociales?

Cualquier medición suena arbitraria e incompleta. El balance, en todo caso, es subjetivo: estamos contentos. Muy contentos.

Este 2015 fue para nosotros un año de mucho trabajo. Un año en el que apostamos fuerte a un proyecto en el que creemos. No es fácil comenzar con un medio nuevo, desde cero. Pero el combo de entusiasmo y adrenalina nos ayudó a superar miedos y dudas lógicos del arranque y hoy, cuando la criatura ya comienza a dar sola sus primeros pasos, sonreímos al tomar la copa para brindar.


Fue, sin duda, un año de vértigo informativo. Pasaron tantas cosas que llegamos a pensar que la agenda enloqueció sólo para ponernos a prueba. A días de salir, la primera gran tapa: apareció muerto el fiscal Nisman, lo que nos metió de lleno en hipótesis, controversias y sospechas. Hubo, lo que nunca, cinco elecciones que nos torturaron con sus bizarros spots, novedosos debates y eternas chicanas políticas. Gritamos innumerables goles, nos enojamos con decisiones polémicas de algunos árbitros, fuimos con los canallas a Córdoba para sufrir la final de la Copa Argentina y reclamamos junto a los leprosos los puntos ante Arsenal. Estuvimos atentos a maratónicas sesiones del Concejo y nos quedamos despiertos hasta tarde escuchando interminables debates entre legisladores. Intentamos entender la lógica de las paritarias y del cepo que estaba y se fue. Seguimos de cerca la novela de las mujeres de Maradona, el drama Pampita, las locuras de Miley Cyrus, las excentricidades de la familia Kardashian. Escuchamos en primera persona a los santafesinos que estuvieron en París el día de la masacre. Nos sorprendimos con los últimos celulares que llegaron al mercado, nos enganchamos con movidas virales que nos emocionaron (perros y bebés, siempre primeros en el ranking), nos reímos con las memes de los temas más diversos, desmentimos cadenas de whatsapp que alertaban sobre las cosas más extrañas (no, no explotó la estación de servicio de Corrientes y San Lorenzo, tampoco están contaminados los bizcochitos Don Satur). Nos preocupamos porque el río crecía y hasta seguimos paso a paso en camino de prófugos que finalmente fueron atrapados, entre muchas otras cosas que fueron pasando.

Apostamos fuerte a lo audiovisual. Desde el principio, cada jueves, un hilarante video sobre los estrenos de cine. Luego se fueron sumando entrevistas y coberturas, también columnas con novedades tecnológicas, notas sobre deporte social, el miniresumen informativo de la semana, análisis tácticos de fútbol y hasta el reciente ciclo de “Música para mosquitos”.

Buscamos un diálogo diferente con el lector. A través de un lenguaje directo y guiños en títulos, intentando que los materiales sean lo más multimedia posible, generando un fuerte vínculo a través de redes sociales. Intentamos darle espacio a muchas voces que suelen pelear para tener un lugar en medios de comunicación.

Todo eso fue posible gracias a la confianza que depositaron en nosotros quienes, aún en tiempos difíciles, se animaron a darle empuje a un nuevo proyecto periodístico. Gracias a la invaluable ayuda de nuestra hermana Sí 98.9. Gracias a los lectores, que fueron apareciendo para quedarse, leyendo materiales, compartiéndolos en redes, sumándose a los sorteos, criticando y apoyando lo que íbamos haciendo.

Y, sobre todo, fue posible porque hubo equipo. Un equipo de periodistas, especialistas multimedia, community managers, diseñadores, programadores y colaboradores que trabajó sin descanso. Si algo hubo este año fue un equipo, que se puso la camiseta y salió a disputarle el campeonato al Barcelona y al Real Madrid. Mi fuerte no es el fútbol, sepan disculpar: no estoy segura de si seríamos el Villarreal, o algún otro club menor con grandes aspiraciones. Seguro que algunos partidos no fueron tan buenos como otros, aún hay mucho para aprender. Y los partidos que se vienen no son fáciles, está claro. Pero, en algún punto, lo que celebramos hoy es que nos gustan los desafíos y hay equipo para rato. Si de soñar se trata, queremos jugar la Champions League.

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