Llegó una botella que convierte la humedad en agua

Es casi un sueño hecho realidad: un austríaco inventó un dispositivo capaz de transformar el aire húmedo en agua potable. Si funciona, el verano rosarino podría ya no ser nunca más lo mismo

Lo que mata es la humedad. Quién no escuchó esa frase cientos de veces. Y, cuando se vive en Rosario, esas palabras cobran una literalidad innecesaria. El invierno no tan frío pero húmedo que se vuelve complicado de pasar. El verano, ya se sabe, absolutamente insoportable. Temperaturas imposibles y esa maldita humedad que siempre hace el aire menos respirable. Pero ojo, la tecnología podría hacer que no sólo la humedad ya no sea lo que mate, sino lo que dé vida.

¿Cómo? ¿Dónde? ¡¿Cuánto hay que pagar?! Bueno, de a poco. Resulta que un diseñador austríaco, un tal Kristof Retezár, creó una botella muy particular: aprovecha el principio de condensación de la humedad del aire para generar agua potable en cualquier ambiente. Sí, así como se lee. Dale, ¿cuál es la trampa? Bueno, la cantidad de agua generada depende de factores como, obviamente, el nivel de humedad del aire o la temperatura. Listo, estamos salvados.

Fontus, ese el nombre de la milagrosa botellita, funciona más o menos así: el dispositivo está alimentado por energía solar y consta de un condensador -que funciona como un refrigerador- conectado a una serie de superficies hidrofóbicas que repelen el agua, almacenándola en un recipiente. Puede producir medio litro de agua en una hora en condiciones ideales: una temperatura de entre 30 y 40 grados centígrados y humedad es entre el 80 y el 90 por ciento. O sea: el clima rosarino de todos los días. 

Como en realidad siempre hay cierto porcentaje de humedad en el ambiente, avisa su creador, la botella podría funcionar incluso en el desierto. Imaginen, si anda en el desierto, en Rosario implicaría la posibilidad no comprar nunca más un agua mineral ni de andar recargando la botellita que llevamos en la mochila para no morir deshidratados una tarde de enero. 

¡Quiero uno ya! Calma, Fontus todavía es un prototipo. Retezár, como tantos otros inventores, apelará a una campaña de financiación colectiva en marzo para comenzar la producción masiva de esta botella. Si todo sale bien, estaría disponible en el mercado en 9 ó 10 meses y tendría un costo aproximado de 100 dólares. Todos a ponerle una moneda a la campaña del austríaco, que su invento podría salvarnos la vida el verano que viene.

Mirá la revolucionaria botella en plena acción:

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