Newell's no propuso, nunca reaccionó y Lanús lo goleó

Diego Osella se habrá ido muy preocupado de La Fortaleza luego de la imagen que dejó su Newell’s en la dura derrota ante Lanús por 3 a 0, con goles de Román Martínez por dos y José Sand de penal. La Lepra no tuvo juego ni orden. El conservador planteo del entrenador no funcionó y Lanús jugó a voluntad, siendo amplio dominador en todos los sectores de la cancha. Lo más preocupante fue la falta de actitud y capacidad de respuesta de los futbolistas rojinegros, que no tuvieron reacción y ante el segundo gol granate quedó un solo equipo en la cancha. Solamente la destacada actuación del arquero D’Angelo evitó un resultado catastrófico.

Newell’s fue apenas buena voluntad en los primeros quince minutos de cada tiempo. En el inicio, intentó ser ordenado y esperar con una muralla de dos líneas de cuatro a Lanús, incluso hilvanando algunas jugadas colectivas para llegar al área granate. Sin embargo, cuando los de Almirón comenzaron a crecer en su juego, desnudaron las limitaciones del rojinegro, que comenzó a replegarse cada vez más cerca de su arco.

Tras media docena de oportunidades desperdiciadas, cuando moría el primer tiempo Román Martínez encontró la apertura del marcador, poniéndole justicia al resultado. Lanús era muy superior y Newell’s, una sombra.

En el complemento, Osella hizo ingresar a Scocco por Denis Rodríguez y buscó parar al equipo más adelante, para encontrar el empate. Lanús se replegó y le entregó la iniciativa a la lepra, que se acercó con cierto peligro a través del ex Sunderland de Inglaterra. Sin embargo todo duró muy poco. Apenas Lanús se decidió a retomar la iniciativa del partido, encontró las mismas fisuras en la defensa rojinegra y, otra vez con Román Martínez, puso el segundo.

Allí se terminó el partido. Newell’s se quedó sin capacidad de reacción tanto futbolística como física y anímica. El tercero, a través de José Sand de penal tras una falta de Insúa que se fue expulsado, fue el broche de oro de una victoria merecida para el Granate, cimentada en el buen juego colectivo del equipo de Almirón.

Para Newell’s, las luces amarillas pasaron a rojas tras una decepcionante actuación. El planteo de Osella falló pero dentro de la cancha los futbolistas no evidenciaron reacción ni rebeldía. La pobrísima performance del rojinegro no es más que otra muestra de la profunda crisis futbolística e institucional en la que el club está sumido. Arduo trabajo el que le espera a Osella en un equipo que ya está en terapia intensiva.

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo