Como todos los años, el colectivo de bibliotecas populares de Rosario viajó a la Feria del Libro de Buenos Aires para actualizar su catálogo e intercambiar experiencias con otras asociaciones sin fines de lucro del país. Sin embargo, en esta edición, el presupuesto que Nación bajó para las instituciones fue menor al esperado y se hizo difícil que pudieran comprar libros en la muestra.

“El año pasado, el subsidio para el programa Libro% de Conabip fue de  $368.000, con eso había que comprar como mínimo $250.000 en libros y podían viajar 2 personas (2 noches de estadía)”, comenzó contando la presidenta de la Asociación de Bibliotecas Populares de Rosario, María Luisa Carletti, y continuó: “En 2024, nos dieron $ 744.000 (600 mil para compra mínima) y sólo pudo viajar una persona un día”.

“Bajaron los fondos porque, por la inflación, habría que haber multiplicado lo del año pasado por 3.3 y eso daría un subsidio de 1.214.000 de pesos”, remarcó la directora de la Biblioteca Popular La Florida, en diálogo con Rosario Plus.

Cabe recordar que la 48° edición de la Feria del Libro de Buenos Aires en el predio de La Rural que redujo el horario de exclusividad para que las Bibliotecas Populares puedan recorrer los stands; por lo tanto, las asociaciones tienen menos tiempo para buscar precios y novedades. La mayoría de los libros tienen un valor que oscila entre los 20.000 y 35.000 pesos.

“El año pasado recibieron el subsidio 983 Bibliotecas Populares de todo el país, este año sólo 744. Con el agravante que hay BP que cumplían con los requisitos y por motivos inexplicables no se les otorgaron los fondos”, indicó María Luisa, al detallar la injustificada selección de instituciones que fueron seleccionadas para recibir los subsidios nacionales. “Algunas de las BP de Rosario que sabemos que tuvieron ese problema son BP Cachilo, BP Alfonsina Storni, BP Raíces y Alas”, apuntó.

Por último, la presidenta de la Asociación de Bibliotecas Populares de Rosario cuestionó al Gobierno Nacional por anunciar que la Secretaría de Cultura no montó un stand en la Feria porque optó por usar esos recursos para colaborar con las bibliotecas populares. “El programa se realiza desde 2005 de forma ininterrumpida, y siempre estuvo el stand y las bibliotecas populares recibimos el dinero para comprar, porque parece que gracias a que no pusieron el stand, las bibliotecas pudimos ir a la Feria a comprar libros”, señaló Carletti.